COLEGIATA DE ALFARO

Dentro del pequeño tamaño de la Comunidad Autónoma de La Rioja, Logroño y el Hotel Las Gaunas están ubicados en el centro geográfico, Alfaro en cambio está en el extremo oriental, junto a la Ribera de Navarra, siendo la localidad de importancia más lejana de Logroño con 80 kilómetros de distancia, eso sí, cómodos pues puede optarse por hacerlo por la autopista AP68. A pesar de la distancia, la visita merece la pena.

Qué ver en Alfaro

Roza los 10.000 habitantes repartidos en edificios bajos que rara vez superan las cuatro alturas, y con un casco antiguo donde se pueden descubrir casonas de influjo mudéjar aragonés construidas en ladrillo.

La estrella turística de Alfaro es la colegiata de San Miguel. Además cuenta con otras tres iglesias  que merecen ser visitadas: la Iglesia de Santa María del Burgo, la Iglesia del Convento de la Concepción, y la Iglesia de San Francisco.

Además, Alfaro cuenta con un importante recurso natural muy visitado: La Reserva Natural de los Sotos del Ebro, una amplia franja protegida del entorno al rio Ebro, de gran valor ecológico por ser un exponente de los hábitats fluviales y los bosques de ribera, y por ser el hogar del visón europeo.

La Colegiata de San Miguel

La Colegiata de San Miguel, de los siglos XVII y XVIII, fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1976 y es, sin duda, el recurso turístico más importante de Alfaro. Recibe con una fachada clasicista encuadrada por dos torres de cuatro cuerpos y 50 metros de altura, rematadas por chapiteles. Cuenta con tres naves de similar altura, bajo tejado de teja, que albergan doce capillas. Destacan los retablos barrocos de gran valor artístico (uno de Juan de Arregui del año 1727), un crucifijo de marfil del siglo XVII y otro gótico del XIV.

Las Cigüeñas

Alfaro y la Colegiata de San Miguel alberga la mayor colonia urbana de cigüeñas blancas del mundo. Se estima que la población supera las 100 parejas que, con sus pollos, hacen que la cifra fácilmente supera los 500 ejemplares. Impresiona ver cada pequeña parte del exterior de la Colegiata coronada con un nido de cigüeña y poder contemplar con facilidad, a simple vista, la vida y actividad de la familia que lo ocupa. Las cigüeñas son también las responsables de la banda sonora de la Plaza de España y alrededores, pues des cualquier punto puede escucharse el casteñear de los picos de tan impresionantes aves.